Querida 814*,
Si estás leyendo esto es que junté el valor para hacer que te llegará de alguna manera.
Bien por mí.
No sé si creer que me conoces algo, pero el caso es que, desde el golpe, me dejaste enganchado. De alguna manera adicto a una droga que no se puede vender.
Tengo tendencia a pensar y pensar en decir lo difícil que me resulta escribir… pero esto… esto ha resultado ser lo más difícil que jamás he escrito.
No hay una manera fácil de decirlo, así que simplemente lo diré. Conocí a alguien, lo siento.
Fue un accidente. Surgió de repente. Algo que no andaba buscando. Fue una tormenta perfecta. El centro del círculo. Ella dijo algo, y yo dije otra cosa. Lo siguiente que supe fue que quería pasar el resto de mi vida conversando en esa charla.
Ahora tengo esta extraña sensación en el estómago. No son mariposas. Son más bonitas y menos molestas. Sean lo que sean no cejan de indicarme que quizás ella pueda ser la elegida. La única.
Está completamente loca. Desvariada de una manera que me hace sonreír… así como lo hago, con una sonrisa completamente neurótica.
Voy a tener cuidado al decírtelo. Léelo bien y las veces que haga falta… la quiero a ella, solo a ella… y ella eres tú, 814*.
Esa es la buena noticia.
La mala es que no sé cómo acabar de estar contigo ahora mismo. Y eso es lo que me asusta. Porque si no estoy contigo tengo este sentimiento de que acabamos por perdernos ahí fuera. Es un mundo grande y malo lleno de idas y venidas, de blanco, negro, grises y colores. Basta con parpadear para perderse el momento… ese momento que podría hacer que todo cambiase. No sé qué pasa con nosotros, y no podría decirte por qué se tendría que tener algo de fe en alguien como yo, pero… maldita sea, hueles bien… como el hogar, parece que sabemos hacernos felices, y eso tiene que valer para algo, ¿no?
Piénsame.
Infielmente tuyo, 813*
martes 16 de diciembre de 2008
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2 extraños:
atrás quedaron los días en que 813* se debatía entre hablar con 814* o no hacerlo... por suerte, escogió bien
De tí ha venido la putada y la alegría más grande jamás sentida, la obsesión a ti.
A veces haces que me sienta estupenda y, por qué no decirlo, perfecta; pero otras, el ser más horrible y despreciado del Planeta.
Unos días pienso que todo es blanco rozando el transparente, pero otros que todo es negro, muy negro, sin grises que valgan.
Cuando actúo creyendo y queriendo mejorar, resulta que estoy empeorando por momentos; y cuando hago las cosas porque sí, sin pensar, resulta ser lo bueno.
Una verdad dicha con el corazón en la mano y una acción de buena fe, se entienden como una mentida o un quedar bien; y una negación parece ser lo correcto.
Hay veces que pienso que sí, pero no; hay veces que pienso que no, pero sí.
Como ves, todo lo bueno va cogido de la mano con todo lo malo. Son como packs de dos, que no hay uno sin el otro, pero tampoco el otro sin el uno. E ahí está. Creo que esto es lo que nos pasa; somos un pack de 2* que no se completa si falta el uno o falta el otro.
Piénsame.
..y abrázame.
(comprende que es mi primer y único, hasta ahora, texto en castellano)
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